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La energía animal es una opción técnica más eficiente que las máquinas de combustión en términos de eficiencia de conversión de la energía empleada frente al trabajo realizado. A pesar de esto, para el último decenio no existe un censo confiable y actualizado de animales de trabajo a escala mundial y por esto es aventurado llegar a estimar la contribución de esta tecnología en términos de energía (Chirgwin 1996).
El aprovechamiento de los animales de trabajo debe ser lo más racional posible. Para lograrlo, se debe diversificar su uso en diferentes labores dentro de una misma explotación; para el caso de la agricultura desde la preparación del suelo hasta la cosecha, en el transporte de todo tipo de carga, accionando bombas en la extracción de agua de pozos profundos para la irrigación de cultivos o acueductos y en cualquier otro tipo de labor que pueda realizarse eficientemente con energía animal. Una ventaja de la tracción animal que debe aprovecharse al máximo es su fácil adaptación a las condiciones propias de cualquier región y a explotaciones agropecuarias y/o agroindustriales en pequeña, mediana o gran escala.
La Tracción Animal (TA) ha sido usada para transporte, para cultivar la tierra y producir cosechas por siglos. De esta manera la energía animal ha contribuido al desarrollo cultural y económico del hombre desde antes de la invención de la rueda. Actualmente, en muchas regiones del mundo, a pesar del desarrollo de la mecanización agrícola durante el último siglo, los animales continúan suministrando una gran proporción de la energía utilizada en la agricultura (Pearson, 1994).
Las especies animales que más se emplean en la actualidad para trabajar en los países en desarrollo son los bovinos, seguidos en su orden por los equinos, bufalinos, asnales, mulares y camélidos. Además de los anteriores, hay otros animales que con su fuerza realizan diferentes tareas en diferentes partes de nuestro planeta en condiciones específicas. Es así como los perros arrastran trineos en el polo norte, los alces y renos son empleados como cabalgadura y/o para arrastrar trineos en escandinavia y las estepas rusas, los yaks y su cruce con bovinos son empleados en labranza y transporte en los montes del Himalaya, elefantes laboran en los bosques de la India, llamas y alpacas transportan carga en las altillanuras de los Andes en Bolivia y Perú y las cabras se aprovechan en algunas labores ligeras de tiro de carretas y labranza en Honduras (Centroamérica).
Respecto al uso de la energía animal en el año 2000, la FAO 1989 (citado por Chirgwin 1995), estima que la utilización de la fuerza animal en la preparación de suelos disminuirá en los próximos tres años en comparación con el empleo de tractores con el mismo fin a escala mundial. Según esta misma información a pesar de la tendencia a disminuir el uso de la fuerza animal en comparación con los tractores en la preparación de suelos, los aportes de energía de los seres vivos y las máquinas en la agricultura serán del orden del 25 y del 4% en Asia, del 12 y del 11% en el Medio Oriente, del 13 y 8% en América Latina y del 8 y menos del 1% en África.
A pesar de estas estimaciones, hay razones para pensar que la situación puede ser contraria. CTA 1997 sostiene que el aprovechamiento de la energía animal es mayor ahora, que estamos finalizando el siglo veinte, que lo que fue en el siglo pasado, debido a que la población mundial humana se ha triplicado en este período y por consiguiente la demanda de alimentos también. El crecimiento demográfico ha traído como consecuencia la intensificación de los sistemas productivos en los países en desarrollo en empresas de pequeña y mediana escala. Sin embargo, en estos sistemas productivos puede ser difícil encontrar y/o introducir maquinaria mecanizada en la producción de cosechas debido a su alto costo. Es en este contexto donde la tracción animal se ha convertido en una alternativa tecnológica viable e innovadora para el productor que así puede sortear las dificultades económicas y ser más eficiente en la realización de su trabajo.
Durante el último lustro, debido a la política mundial de apertura de mercados, la agricultura ha dejado de ser económicamente rentable para los pequeños productores dado su sesgo hacia la producción agrícola industrial, basada en los lineamientos de la Revolución Verde, donde se prioriza el monocultivo y se pone de presente la dependencia de insumos técnicos y energéticos, lo cual lleva a la insostenibilidad ecológica y económica (Otero, citado por Vento 1994). Ante este obstáculo, se deben plantear opciones basadas en la utilización eficiente de los recursos disponibles.
Es así como los animales de trabajo se convierten en una opción como fuente energética en los sistemas productivos dependiendo de un amplio rango de aspectos que se interrelacionan: sociales, económicos, ambientales, técnicos, políticos y de infraestructura (Anon, 1992). De las 21 especies animales que se emplean para trabajo en el mundo, 11 se usan para el tiro de instrumentos agrícolas, 14 para la tracción de vehículos, 13 para carga y 9 como cabalgadura (Cruz, 1997).
En los seres vivos, la capacidad para trabajar está determinada y limitada por la cantidad de oxígeno y alimento a que tenga acceso cada individuo. A su vez, la producción de trabajo dependerá de su condición física, además de un apropiado diseño de arneses y herramientas. Para los humanos la eficiencia en la utilización de energía para trabajar está en el rango del 10-20%, del 9-10% para bovinos, del 10-15% en equinos (Gibbs, 1993) y del 25-30% para burros (Pearson et al 1995). El cuadro 1 resume el comportamiento de las especies más empleadas en labores de tiro teniendo en cuenta el tiempo de duración de la jornada diaria.
CUADRO 1. Potencia desarrollada y períodos de trabajo de animales bien entrenados y en buena condición física
| Especie |
Potencia (W) |
Tiempo de trabajo (horas/día) |
| Burros
Vacas Bueyes Caballos Mulas Búfalos Camellos |
200 300 450 500 550 600 650 |
3 2 6 5 6 6 7 |
Fuente: CTA 1992
Con respecto a los requerimientos de energía de las especies animales de trabajo, éstos dependerán de diferentes factores tales como el peso vivo, del tipo y diseño del implemento usado, la tarea desarrollada, la temperatura ambiente, la destreza del operario y la superficie y/o tipo de terreno donde se trabaje. El cuadro 2 muestra cómo puede ser afectado el trabajo realizado teniendo en cuenta estas variables. En términos prácticos la cuantificación de la energía que un ser vivo necesita para trabajar puede expresarse como un múltiplo de la energía requerida para su mantenimiento. Para el caso de bueyes y búfalos, esta relación es menor o igual a 1.8 (Lawrence, 1997).
CUADRO 2. Comportamiento de algunas especies trabajando en parejas en diferentes ambientes
| Especie |
Peso vivo |
Velocidad (m/s) |
Potencia (kW) |
Horas/día |
E. consum. (MJ)1 |
Tarea |
Terreno/ Ubicación |
| Búfalos |
230-320 |
0.87-1.02 |
0.24-0.27 |
5.5 |
1.74-1.8 |
CRM2 |
Plan/Nepal |
| Búfalos |
400-460 |
0.94 |
0.31-0.33 |
5 |
1.76-1.77 |
CRM |
Plano/Nepal |
| Bueyes |
150 |
0.64 |
0.17 |
3-4 |
1.4 |
Arado |
Plano/Bangladesh |
| Bueyes |
250 |
0.58 |
0.20 |
3-4 |
1.5 |
Arado |
Plano/Bangladesh |
| Bueyes |
200-290 |
0.22-0.44 |
0.13-0.17 |
5.0 |
1.25-1.46 |
Arado |
Plano/Nepal |
| Bueyes |
580-620 |
0.73 |
0.81-0.83 |
5.5 |
1.42-1.67 |
Arado |
Plano/Costa Rica |
| Bueyes |
580-620 |
1.03 |
0.20-0.21 |
5.5 |
1.42-1.67 |
CRN3 |
Asfaltado/C. Rica |
| Vacas |
125 |
0.61 |
0.12 |
2-3 |
1.3 |
Arado |
Plano/Bangladesh |
Fuente: Pearson 1995
1
Estimación de la energía gastada diariamente como múltiplo de la energía de mantenimientoDentro de los diferentes usos que se les da a los animales de labor, y que generalmente no se tienen en cuenta, se destaca el potencial que tienen los equinos y mulares en el sector turístico y recreativo, tanto en las grandes capitales del mundo como en sitios donde la falta de vías carreteables dificulta el ingreso de visitantes. La promoción de los animales de trabajo locales como atracción turística en aquellas zonas donde son tradicionalmente usados en la producción de cosechas y transporte ofrece la oportunidad de dar ingresos económicos adicionales a sus propietarios (Pearson 1995). En la vereda La Florida en el departamento de Risaralda (Colombia), el turismo es una alternativa para seguir con el oficio de arriero: persona dedicada al transporte de diferentes productos agrícolas desde los campos de cultivo hasta las vías carreteables, utilizando mulas y caballos. En los últimos años los arrieros alquilan sus animales para subir visitantes al páramo (parajes ubicados a gran altitud sobre la cordillera de los Andes). Por cada animal se llega a cobrar un alquiler de $ 25,000 diarios (US $ 18). En estos casos el arriero se convierte en guía turístico y es quizás la única forma de conservar vivo el arte de la arriería.
Los bovinos (Bos taurus y Bos indicus) son el recurso animal más utilizado para labores agrícolas a nivel mundial. El trabajo con vacunos se realiza generalmente con dos animales (yuntas) empleando un yugo que sirve de elemento de unión entre los dos ejemplares. Esta especie se caracteriza por su fuerza, paso lento pero seguro, capacidad de trabajo en ladera, mansedumbre y por su capacidad para digerir forrajes toscos (Cruz, 1997). Según Sims, 1987, entre más pesada la yunta desarrollará más fuerza de tiro y su fuerza promedio estará alrededor del 11% de su peso vivo (cuadro 3).
CUADRO 3. Promedios de Fuerza, Potencia y Energía requerida por bueyes en diferentes labores agrícolas
| Labor |
Implemento |
Fuerza de tiro (N) |
Velocidad (m/s) |
Potencia (kW) |
E. cons./ha (MJ) |
| Arar |
Arado vertedera |
1118 |
0.98 |
1.09 |
60.4 |
| Rastrillar |
Rastra discos |
159 |
0.88 |
0.14 |
12.6 |
|
Rastra de púas |
724 |
0.75 |
0.54 |
9.0 |
|
| Nivelar |
Pala madera |
436 |
0.80 |
0.35 |
5.5 |
| Surcar |
Surcadora |
651 |
0.86 |
0.56 |
16.7* |
| Sembrar y surcar |
Sembradora y surcadora |
584 |
0.91 |
0.53 |
14.7* |
| Sembrar |
Sembradora |
247 |
0.97 |
0.24 |
6.2* |
| Cultivar |
Cultivadora |
178 |
0.84 |
0.15 |
14.7* |
| Aporcar |
Arado vertedera |
899 |
0.70 |
0.63 |
22.5* |
* Energía/ha suponiendo 0.5 m entre surcos.
Fuente: Sims, 1987
Se conocen por lo menos 18 razas diferentes de búfalos (Bubalis bubalis). En la década del 50, Macgregor clasificó esta especie en dos grupos principales: de río y de pantano. El primero lo conforman las razas lecheras de la India, Pakistán y algunos países europeos como Italia y Bulgaria. El de pantano, de constitución muy diversa se utiliza sobre todo como animal de tiro y se encuentra difundido en China, Indonesia, Tailandia, Vietnam, Laos, Camboya, Filipinas y otros países de Oriente. (Ross 1976).
En las naciones asiáticas antes mencionadas el búfalo se constituye en el principal medio de tracción agrícola. En las regiones donde aún no se conoce, su introducción representaría una medida económica interesante para mejorar el abastecimiento de proteínas y como fuente de energía para efectuar diferentes trabajos (Galindo 1994). En la Granja Arizona, localizada en el departamento del Valle del Cauca, Colombia, se realizó un estudio comparando la energía animal (búfalas) y mecánica (tractor de 80 HP) en el transporte de caña en terreno plano. No se encontraron diferencias significativas entre la velocidad promedio alcanzada por el tractor y el animal (Cuadro 4). Según esto, teniendo en cuenta la velocidad de desplazamiento promedio, un búfalo puede movilizar carga equivalente a 1.0 tonelada en las mismas condiciones que un tractor.
Cuadro 4. Parámetros técnicos del transporte de una tonelada de caña en 1 Km de recorrido
|
Tractor |
Búfalo |
|
| Duración del recorrido (minutos) |
12.95 |
13.33 |
| Velocidad, m/sg |
1.28 |
1.26 |
| Costo, USD $ | 0.66 | 0.35 |
Fuente: Galindo 1997
De acuerdo al análisis económico con un búfalo se puede reducir los costos de acarreo en una proporción de casi 2:1 (47%) frente a la tracción mecánica. Esta relación puede ser más amplia si se reemplaza un macho por una hembra puesto que ella es capaz de realizar el mismo trabajo sin disminuir su condición física con un adecuado manejo. A diferencia del macho, una búfala da cada año una cría que se puede vender al destetarla, además de la leche que en condiciones muy conservadoras puede ser de 3 litros/día durante 180 días. De esta manera podemos decir entonces que la relación tracción mecánica : tracción animal aumentaría a 2.5:1 (Galindo 1997).
Los équidos son una alternativa para labrar la tierra cuando no se poseen bovinos o cuando no se puede acceder a ellos debido a la poca disponibilidad de recursos económicos. Además, los caballos pueden presentar ventajas comparativas sobre otros animales de tiro y la más importante de ellas es quizás que tienen un paso más rápido y por consiguiente pueden alcanzar un mayor rendimiento en el trabajo. Esto se debe a que tienen el doble de la cantidad de glóbulos rojos en la sangre que otras especies, incluido el burro, lo que les permite alcanzar un comportamiento fisiológico más eficiente (O´Neal, 1997).
El cuadro 6 muestra los resultados de un estudio donde se realizó labranza mínima continua con surcos de 30 cm de ancho por 20 cm de profundidad donde se logra reducir los costos en un 85% en comparación con la fuerza muscular humana. La metodología del estudio se basa en emplear un solo caballo con arado combinado haciendo cuatro pases por surco en zonas de ladera con pendiente del 30%. De esta manera se trata de hacer una mini-terraza al roturar cada año el mismo surco para garantizar la mínima pérdida de suelo (FOMENTA, 1996).
CUADRO 6. Labranza mínima continua con tracción animal y manual
|
|
No. de pasadas |
Rendimiento (días/ha) |
Costos USD $/ha |
| Manual |
1 |
46 |
92 |
| Caballos |
4 |
2.65 |
13 |
Fuente: El Yuntero Centroamericano, 1996
El burro (Eqqus asinus) es un animal que se caracteriza por su rusticidad y resistencia a enfermedades. A los dos años de edad puede empezar a cargar pequeños fardos y a los cuatro está en capacidad de desempeñar cualquier clase de trabajo. Generalmente el dueño del burro es alguien que posee escasos recursos económicos y que se dedica al diario trabajo material en el campo o en los suburbios de las ciudades (Pinzón, 1995).
Además de su rusticidad, los burros tienen la ventaja de ser más baratos que los caballos y bueyes, lo cual permite que sean introducidos en aquellas regiones donde la disponibilidad de dinero es limitada o donde no hacen parte de la cultura humana. Estudios en Zimbawe registran que un equipo de cuatro burros con peso promedio de 169 kg/animal, bien entrenados y alimentados, pueden arar suelos de textura arenosa desarrollando una fuerza equivalente al 13% del peso vivo (215 N por burro) en períodos de trabajo de 4 horas diarias (Pearson et al, 1997). El burro también es el principal medio utilizado por mujeres y niños para transportar agua y leña en el mundo entero.
Los caprinos son una especie cuyo uso en labores agrícolas está poco difundido. Sin embargo presentan un potencial interesante en la realización de tareas agropecuarias en pequeñas áreas tal como lo demuestra un estudio de caso en Honduras. En este país las cabras se utilizan tradicionalmente en el transporte de leña y agua en carretas. Actualmente el proyecto LUPE está promoviendo la implementación de huertos familiares de 300 m2 empleando machos cabríos en la preparación del terreno en el sur de este país Centroamericano (ver cuadro 9). Los resultados han sido satisfactorios hasta el momento ya que los rendimientos y eficiencia en el trabajo son superiores al trabajo manual (Almendarez, 1996).
CUADRO 9. Rendimiento de labores con cabros utilizando el arado de palo en 300 m2
| Labor |
Tiempo (horas) |
Profundidad (cm) |
Ancho de corte (cm) |
| Arado |
1.8 |
10 |
15 |
| Cruce |
1.2 |
10 |
15 |
| Surcado |
1.2 |
10 |
15 |
| TOTAL |
4.2 |
|
|
La tracción animal no solamente tiene vigencia en explotaciones de mediana y pequeña escala sino que también tiene cabida en explotaciones de tipo agroindustrial. El caso de la industria azucarera en la República Dominicana es elocuente. En la zafra anual nacional se emplean 30,000 bueyes en el tiro de la caña desde los campos de cultivo hasta las estaciones de carga (ferrocarril) y en tareas menores. Este gran volumen de animales hace necesario que cada empresa azucarera tenga un departamento de ganadería que se dedica a la producción de animales de tiro para la zafra (Chimics, sin fecha)
En la Central Romana el 58% del total de la zafra (3 millones de toneladas de caña) es tirada por bueyes. Este ingenio tiene un inventario de bueyes en número aproximado de 11,000 lo cual implica disponer de un hato ganadero con 39,600 vientres (3.6 madres para producir un buey). Para el transporte de la caña desde los campos hasta las líneas de ferrocarril, se usan carretas (peso promedio vacío de 1,600 kg) de dos ruedas neumáticas con capacidad de carga de hasta seis toneladas de caña, que son tiradas por un equipo de seis bueyes agrupados en tres yuntas. En estas condiciones la capacidad de tracción de cada animal fluctúa entre 1.0 y 1.25 toneladas (Montás et al, 1996).
Para las comunidades pobres de los países del tercer mundo, tracción animal ha sido, sigue y seguirá siendo por muchos años, la fuerza utilizada para labranza, tiro y carga, debido a su bajo costo y alta eficiencia.
El caso cubano es una muestra patética de que la tracción animal puede sustituir en gran proporción a la tracción mecánica de una manera económica, y con la enorme ventaja de no depender de combustibles fósiles.
En los países pobres la utilización de animales para las labores agrícolas se constituye en la única opción de desarrollo apropiado, sostenible y que no riñe con los objetivos de conservación de los recursos naturales y el medio ambiente.
Almendarez R, 1996. (Huy, con cabros! El Yuntero centroamericano. Organo de comunicación de la Red Latinoamericana de Tracción Animal RELATA. Sección Validación. Año II No. 7
Anon 1992. Conclusions and recommendations. In: The role of draught animal power in rural development. Proceedings of the international seminar held at Edinburgh, Scotland, 2-12 April 1992.
Chimics J, Sin fecha. Tracción animal en República Dominicana. Su realidad, promoción y actividades de capacitación.
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Chirgwin J, 1996. Transferencia Tecnológica en el uso de Animales de Trabajo. Mesa redonda IIMA/FAO sobre programas nacionales sobre uso de energía animal y adiestramiento de animales de trabajo. II Congreso Internacional de Tracción Animal Organizado por el Instituto de Investigaciones de Mecanización Agropecuaria. La Habana B Cuba Febrero 19-24 de 1996
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